Etiqueta: Educación financiera

Leer Más

El Inversionista que todos llevamos dentro

Esta vez quiero para compartir una historia personal, porque en mis días de universitaria jamás me imaginé que la relataría. Yo inicié mi carrera con la firme intención dedicarme al periodismo cultural, pero por esas vueltas que da la vida acabé justamente del otro lado, en aquel al que alguna vez me negué rotundamente: el periodismo financiero.

Mi primer acercamiento real con el mundo de la economía fue en 2010, cuando un editor me dio la oportunidad de incorporarme a una revista de finanzas personales llamada Inversionista. Hasta hoy sostengo que fue una publicación que te cambiaba la vida, pero ahora me gustaría contarles por qué.

Leer Más

Un instrumento no solo para el retiro

Una preocupación constante entre los profesionistas es el retiro. No importa si faltan 10, 20 o 30 años para que ese momento llegue, pues para cualquier plazo se necesita un plan. Desde 1997 existe un recurso que se ha vuelto ley para todos los trabajadores: las administradoras de fondos para el retiro (afores). Por eso, entender su funcionamiento y alcances es fundamental para poder sacarles el mejor provecho.

Leer Más

Exige, no te conformes

Tengo que decirlo: lamentablemente, los promotores de las instituciones financieras –en buena parte de los casos– son el enemigo número uno del sector financiero. Probablemente me gane rechiflas y hasta haya quien me quiera linchar por esa declaración, pero es así. Conozco muchos casos de personas interesadas en invertir que cuando se acercan a un asesor/vendedor de algún banco, fondo de inversión, casa de Bolsa o aseguradora acaban por desanimarse, pues este no les brinda la confianza ni la claridad de los términos en los que se colocará su dinero.

Leer Más

Del retiro al no me acuerdo

En México, nos sigue costando trabajo pensar en el largo plazo. La inmediatez de la realidad, el avance de la tecnología, los cambios abruptos, la incertidumbre y el agitado estilo de vida provoca que olvidemos una cosa: nuestro futuro. Frases tan mexicanas como “dios proveerá” o “ahí vamos viendo como lo vamos resolviendo” son las peores enemigas de la planeación. Aceptémoslo de una vez: nadie nos va a mantener cuando seamos viejos más que nosotros mismos, y si no ponemos manos a la obra en nuestro retiro, créanme no habrá afore, Gobierno, empresa o hijos que nos alcancen para solventar nuestros gastos en la última etapa de nuestras vidas.