¿Danza contemporánea? Con qué se come

Tuve la fortuna hace unos años de ser acercada por primera vez a un tipo de espectáculo artístico que confieso nunca había experimentado antes: la danza contemporánea.

Tres = Seis Frecuencias Abiertas

Hasta eso, aunque poco frecuente, tampoco es tan raro decir: “fui al ballet”, pero declarar: “fui a la danza contemporánea” es verdaderamente excepcional. No porque lo primero sea peor o mejor que lo segundo, sino porque son dos disciplinas dentro de un mismo arte, que padecen de una escasez publicitaria distinta.

Groovething de Dam Van Huynh

Disfrutar de una obra de danza contemporánea es una exquisitez y un verdadero culto al cuerpo humano en toda su capacidad de expresión. Hablaré en concreto del Primer Elenco de Bailarines, generación 2011-2013, del Centro de Producción de Danza Contemporánea (Ceprodac), a quien aprecié en al menos dos distintas ocasiones: en Tres = Seis Frecuencias Abiertas, programa conformado por seis piezas coreográficas experimentales de seis coreógrafos mexicanos, y en Groovething, coreografía del estadounidense de origen vietnamita Dam Van Huynh, cuya experiencia única en el escenario narra la exploración del movimiento en un entorno fuertemente denso y plagado de prohibición, convirtiendo el trabajo más bien en una celebración de la danza y la alegría.

Primer Elenco de Bailarines 2011-2013

El rincón de la Ciudad de México que ofrece una pequeña ventana a este trabajo artístico es el Teatro de la Danza en el Centro Cultural del Bosque (ubicado detrás del Auditorio Nacional, en Chapultepec). Enterarse de la oferta en cartelera solo requiere de un clic aquí. Decidir qué obra ir a ver resulta algo cercano a hacer un volado, y más cuando como una, con toda la humildad reconoce que sabe poco de ello. Por eso, mi recomendación más honesta es acercarse a un buen amigo bailarín o, en su defecto, consultar sitios especializados, como la revista Danza Contempo.

Teatro de la Danza en el Centro Cultural del Bosque

Sin duda, es una experiencia que uno debe vivir cuando menos una vez en la vida, y si es posible incluirlo en nuestra agenda de actividades culturales cotidiana, aún mejor. Les aseguro que no se arrepentirán y se quitarán varias telarañas de la cabeza con respecto a un arte poco apreciado en nuestro país. No es tan difícil y mucho menos aburrido o snob, como parece.

Un poco más…

Centro de Producción de Danza Contemporánea

El Ceprodac fue creado por Conaculta, el Inba y el Fonca con el propósito de estimular el desarrollo de la danza contemporánea de nuestro país y fomentar la creación, experimentación e investigación de esta disciplina. Los bailarines que conforman la primera generación son realmente unos artistas excepcionales, como Dalel Bacre, Arturo Lugo, Edgar Pol, Juan Madero, Kenya Murillo, Stéphanie Janaina, Ana Paula Ricalde, por mencionar algunos. Más detalles en www.ceprodac.com

Por cierto, también échenle un ojo a lo que están haciendo Elisa Carrillo e Isaac Hernández, bailarines de danza clásica, que sin duda están poniendo el nombre de México en alto a nivel internacional. Algún día les hablaré más de ellos, pero mientras googléenlos.

*Texto dedicado a mi prima Mariana y a mi tía Maripaz, quienes sin duda son las dos bailarinas profesionales que más aprecio y agradezco por haberme enseñado mis primeros pasos de ballet, vocación que dejé trunca cuando la adolescencia me invadió.