Linda palabra: delicadeza

Confieso que el cine francés, sin demeritar su importancia en la historia de la cinematografía, no es de mis consentidos, pero como lo he dicho: a veces uno se lleva sorpresas, por lo que nunca se debe decir “nunca” y mejor arriesgarse a ver de todo que quedarse con la duda. Este fue el caso de la película de David y Stéphane Foenkinos titulada así: La delicadeza.

LaDelicadezaSe trata de una cinta que fue exhibida en 2012 en nuestro país durante el Tour de Cine Francés, y posteriormente fue retomada por el circuito comercial y la Cineteca para volverla a exhibir, y en definitiva es una película bella que uno no debe perderse.

Quizá con decir que la protagonista es Audrey Tautou (lanzada a la fama por Amélie en 2001) sea suficiente para convencerlos de ir a verla, pero la película no solo cuenta con ella. Se trata de una historia de desamor, provocado por la muerte, y de volver a empezar. No es un drama para cortarse las venas, por el contrario, uno se ríe más que sufrir, aunque tampoco se trata de una comedia ligera. El humor que maneja es inocente, espontáneo, pero a la vez inteligente. La fotografía y la “delicada” figura de su protagonista son otros de los ingredientes que la hacen un buen film. El final simplemente es perfecto.

LibroSi uno tiene el corazón roto, saldrá reflexionando sobre las múltiples posibilidades de volver a encontrar el amor; y si uno está enamorado será un pretexto perfecto para tener una cita ideal o reconquistar al ser amado. Pero si uno no se encuentra en ninguna de las dos situaciones anteriores, también la pasará de lujo, sea solo o acompañado de algún buen amigo o amiga.

Por cierto, esta película está basada en un libro homónimo cuya autoría es de uno de los directores: David Foenkinos. Así que tampoco estaría mal acercarse a esta historia por medio de las letras.