¿Quién quiere tener hijos?

Esta entrada seguro será polémica, pero creo que tengo que decir algo al respecto y está motivada por una película que estuvo muy poco tiempo en cartelera (como muchas que no tienen la “infraestructura Hollywood” detrás, pero que aun así son consideradas grandes películas) y me refiero a Tenemos que hablar de Kevin.

Se trata de una historia basada principalmente en la relación madre-hijo, en la que también se busca exponer el origen de la sicopatía. Es un relato fuerte, estresante, de esos que te hacen decir “no más”, precisamente porque se mete en las entrañas del pensamiento y la reflexión acerca de un tema fundamental: ¿me gustaría tener un hijo?

Hace un mes aproximadamente cumplí 30 años y es una pregunta que casi puedo afirmar es obligada a esta edad. Yo tengo mi propia respuesta y tengo ganas de compartirla. Mi respuesta es no estoy segura. En todo caso y, como siempre lo he dicho, me gustaría adoptar (sí, aunque mi abuela se escandalice). ¿Para qué traer al mundo a un niño, cuando ya hay muchos aquí en busca de una mamá? Esta considero que es una decisión muy personal; es decir, así como admiro a los valientes que todavía se animan a embarazarse, respeto también la decisión de aquellos que no lo hacen. Es cierto que uno nunca debe decir nunca, pero al menos personalmente y en principio veo a la maternidad/paternidad como uno de los grandes retos de la vida para el cual uno debe aventarse solo si está muy seguro de saber a lo que se enfrentará, porque de otra manera puede volverse una tortura no solo para uno, sino para su entorno.

PapasKevinTenemos que hablar de Kevin nos habla de la responsabilidad e irresponsabilidad de ser padres. Nos habla de una crueldad que muchas veces no tiene mayor explicación y sencillamente existe. También hace referencia a aquellos padres que siempre ven a su hijo “perfecto” y a las madres como “un buen envase”. Pero también nos habla de estas madres que abandonan su propio proyecto de vida para más tarde quedarse sin nada, una vez que la familia desaparece.

Vemos en pantalla instintos de placer por la tortura y una sicopatía sin remedio. He de agregar que el casting es excelente, pues los distintos actores que interpretan a Kevin están perfectamente seleccionados y actúan de forma bárbara a cualquier edad que cada uno de ellos representa.

KevinPeliPoster2Tilda Swinton hace una interpretación magnífica, digna de un Oscar (aunque fue perfectamente ignorada en la última entrega). La fragilidad, la frustración, la soledad y una gran expresión corporal es con lo que llena la pantalla.

Es la primera película que veo de la directora inglesa Lynne Ramsay y me quedo con ganas de ver más y también de leer el libro homónimo editado por Anagrama, de quien la periodista Lionel Shriver es autora y gracias a él ha sido consagrada, a pesar de la polémica que representó al momento de su publicación por la historia tan dramática y violenta que narra.

KevinLibroPortadaUn poco más…

En las siguientes ligas podrás encontrar las fichas técnicas tanto de la película como del libro, y también les dejo el tráiler para que se animen a rentarla. De verdad, los pondrá a pensar más a fondo en aquello que puede ser considerado como “el mito de la maternidad”.