Incendios, otra vez

Una de las películas que más me ha impactado en los últimos años fue la ganadora al Oscar como Mejor Película extranjera en 2011: La mujer que cantaba, que estuvo proyectándose en los cines una buena temporada, y en especial en la Cineteca. Incluso, hablar de esa cinta es una de las razones por las cuales este blog ha sido visitado con cierta frecuencia, pues las estadísticas señalan que Daresh es una palabra clave muy buscada. Todo esto sin ni siquiera imaginármelo cuando escribí sobre esta historia la primera vez.

PosterAhora vuelvo a escribir sobre ella porque, en esta ocasión, quiero hablarles sobre su versión en teatro que el Foro Shakespeare reestrenó bajo el título de Incendios, en 2013. Se trató de la misma producción lanzada en cartelera en 2011, donde participaron Karina Gidi, Pedro Mira, Rebeca Trejo, Jorge León, Alejandra Chacón, Javier Oliván, Concepción Márquez y Guillermo Villegas; todos bajo la dirección de Hugo Arrevillaga Serrano.

WajdiMouawadLa historia original es de Wajdi Mouawad, un dramaturgo de origen libanés –pero de nacionalidad canadiense– que de pequeño tuvo que huir de su país natal por los problemas civiles que la nación atravesaba durante los 90. Aunque la trama es ficticia y sus personajes y escenarios también, es claro que pudo suceder en la vida real. De hecho, la historia de los países del Medio Oriente le sirvió de inspiración a su creador.

Pero más allá de lo anterior, Incendios es una historia estremecedora hasta los huesos, porque habla de los límites del amor y el odio puros, de la bondad y la maldad juntas como dos realidades inseparables.

La ejecución de la obra de teatro fue brutal. La actuación de su protagonista, Karina Gidi, nos robó el aliento y nos dejó mudos. Por la forma en que estuvo montado el escenario, fue posible apreciar los rostros del público y ver cómo se transformaban conforme la historia avanzaba.

TeatroIncendiosLa escenografía minimalista –que dejó mucho a la imaginación– fue perfecta, la iluminación y la música lo mismo. Fue una obra bien dirigida y con los recursos suficientes: nada le falta, nada le sobra.

En definitiva, se trató de un montaje que uno no debía perderse, pero eso sí se debió ir preparado para ser perturbado. Incluso, antes de empezar se nos advirtió que la obra duraba dos horas 45 minutos y sin intermedios, pues simplemente la historia no lo permitía.

Entonces, si les gusta el teatro está fue una de las mejores opciones que pudieron encontrar en cartelera en aquel 2013, y si no les gustaba fue una buena forma de empezar a apreciarlo. Así que vayan y arriésguense, si es que algún día se la vuelven a encontrar.

Un poco más…

Les dejo la página oficial del Foro Shakespeare, donde suelen haber buenas propuestas escénicas. Y también les vuelvo a compartir la ficha técnica de la película, pues también vale la pena verla si se la encuentran por ahí.