La última tienda de discos

Llegué a este documental (Last shop standing) por la recomendación de un buen colega, melómano empedernido, y debo decir que fue un buen acierto. Esta cinta se exhibe en el marco del Festival Distrital en la sección llamada Cuadrante, dedicada a la música, por lo que se trata de una oportunidad única para verla en pantalla grande.

PortadaPeliculaEs un trabajo modesto de Pip Pipper que relata el origen, la caída y el renacimiento de las tiendas de discos que existen a lo largo de Inglaterra. Contiene un sin fin de entrevistas y un ritmo veloz, por lo que no permite descansos en sus 50 minutos de duración. Eso se agradece siempre en el género documental. Le da voz a casi todos los involucrados y maneja muy bien los contrastes de opiniones. Tiene anécdotas curiosas y sobre todo un aire de nostalgia que cala hasta los huesos de cualquier amante de la música.

Debo confesar que a mí no me tocó la época del vinil, pues era muy pequeña en ese entonces, pero recuerdo muy bien la imagen de mi padre (mi melómano favorito) poniendo sus discos de The Beatles una y otra vez, que guardaba en un enorme librero con el resto de su colección. Ahora me pregunto: ¿qué habrá sido de ella? Recuerdo que pesaba muchísimo y era un reto para cualquier mudanza.

Afortunadamente, la película también la vi acompañada de otra cinéfila y melómana empedernida, que además tuvo la oportunidad de vivir un tiempo en Liverpool, por lo que su opinión fue invaluable.

Por cierto, ella me dijo que en México sí existieron esa clase de tiendas de vinil, y que es más, todo parece indicar que aún se puede encontrar una que otra en la Lagunilla o en el mercado del Chopo, en la Ciudad de México. Habrá que ir a darse una vuelta para comprobarlo.

TiendaDediscosAunque definitivamente centros comunitarios como los que eran las tiendas de discos en Inglaterra no sé si alguna vez hayan existido en nuestro país y si lo hicieron, seguramente no fueron tantos. Tan solo allá operaron más de dos mil, mientras que ahora solo sobreviven el 10% y haciendo verdaderos milagros.

En fin, como siempre insisto, Last shop standing es una película que vale la pena ver para entender una época dentro de la industria del disco, pero sobre todo si son de los que cuando llegan al trabajo lo primero que hacen es ponerse audífonos. Les aseguro no son los únicos ni están solos. Esa melancolía que se proyecta en pantalla es compartida.

Un poco más…

El documental se proyectó en la Cineteca y quién sabe si se pueda volver a ver pronto en pantalla grande. Pero no está demás dejarles el sitio oficial de la película:

 

Así lo dijo:

“La inmediatez de la música hoy en día; es decir, que la puedas descargar en menos de 30 segundos y agarrar una canción de aquí y de allá sin el menor respeto al disco, hace que los jóvenes de ahora no valoren la creación que un músico depositaba en el vinil. Era otra época. Era un bella época”.

Cecilia Barrios, al salir de la sala de cine.

 

*Texto dedicado a Alex Castro, genio detrás de LaPopLife, con quien platicar de música resulta excitante. Vean su reseña de este documental aquí.