Los alemanes están de moda

No estoy tan segura de ello, pero hay quienes piensan que sí. No sé si lo dicen porque han sido los que mejor han librado la crisis financiera en Europa o por esa enorme capacidad que tienen de reconstruirse las veces que sean necesarias, pero lo que sí admito –sin ninguna pena– es que es una cultura a la cual admiro profundamente.

Además, el alemán me parece una de las lenguas más enigmáticas y, contrario a lo que muchos piensan, me encanta como se escucha. Ojalá algún día pueda presumir que entiendo algo o que puedo pronunciar cuando menos algunas palabras en ese idioma.

Cartel12CineAlemanEn fin, esta entrada no es para hablar de todas las virtudes de los teutones, sino solo para tratar de una en particular: su cine. Como ya algunos de ustedes saben, mi refugio favorito en la Ciudad de México es la Cineteca Nacional, y si de algo le estoy agradecida es de las oportunidades que brinda para ver séptimo arte de muchos lugares del mundo. Como en esta ocasión que, desde el 15 de agosto y hasta el 1 de septiembre (de 2013), nos presenta, junto con el Instituto Goethe, la 12 Semana del Cine Alemán.

Las opciones son vastas y hay un poco de todos los géneros. Es casi imposible verlas todas, pues uno tendría que pedir vacaciones y dedicarlas exclusivamente a estar encerrado en las salas de cine (y miren que conozco quien lo ha hecho así, pero lamentablemente esta vez no es mi caso). Por eso, solo les platicaré de un par que tuve oportunidad de ver el fin de semana y de unas cuantas más que me recomendaron.

El amigo alemán

AmigoAlemanEsta es una bella historia de amor con sus subidas y bajadas, como todas, pero lo interesante es el marco histórico en el que se lleva a cabo y la fascinante relación que establece entre Alemania y Latinoamérica, en particular Argentina, entre los años 50 y 80 más o menos.

La actriz que interpreta a Sulamit (Celeste Cid) no solo es hermosa (por aquello del taco de ojo, caballeros), sino que hace una buena ejecución que ensombrece la de su compañero Friedrich (Max Riemelt). Los paisajes y la remembranza de la época están bien logrados, y la combinación de idiomas lo mismo: por un momento uno olvida si es español o alemán.

La historia de la directora de cine, Jeanine Meerapfel, es de llamar la atención, pues hace pensar que esta cinta tiene tintes un tanto autobiográficos. Además, no es ninguna improvisada y eso se nota claramente. La película –aunque es ambiciosa en ciertos sentidos– emociona y el final es fenomenal para quien gusta dejar las cosas a la imaginación.

El hijo adoptivo

HijoAdoptivoEsta película del suizo estudiado en Alemania, Markus Imboden, es de esas que incomoda y pone a uno de malas, pero no por la película en sí, sino por la historia que narra. Se trata de un problema real y no tan lejano: los huérfanos de la posguerra. Historias desgarradoras por narrar hay muchas y la de Max y Berteli es una de ellas. Un sueño es lo único que les permite seguir adelante: viajar a la Argentina para huir de las vejaciones. ¿Por qué otra vez ese país del cono sur? No tengo idea, pero lo puedo entender, pues finalmente es un país creado en buena medida por sus inmigrantes europeos.

Aquí las actuaciones son bárbaras, excepto la de la pequeña Lisa Brand (Berteli), quien no logra convencerme del todo, a pesar de llevarse la peor parte. Por eso hay que irse preparado para tener sangre fría, pues tiene escenas un tanto crudas, pero que sin duda los dejará pensando sobre esta parte oscura de la sociedad llamada explotación infantil, oculta en cualquier rincón del mundo, muchas veces alejado de las grandes ciudades.

Algo que disfruté mucho en ambas cintas fue la música, pues en El hijo adoptivo representa los momentos más felices de los personajes, y en El amigo alemán llena esos vacíos plagados de suspenso y martirio. Es un elemento indispensable.

HannahArendtOtras cintas que cinéfilas de ‘hueso colorado’ tuvieron oportunidad de ver y me recomendaron son Hannah Arendt, Lore [ahora ya en Netflix] y Oh boy, 24 horas en Berlín, que espero tener oportunidad de ver para corroborarlo.

Sobre todo la de Hannah Arendt dicen que es una cinta imperdible porque, además de estar basada en la vida y obra de esta prominente escritora, está dirigida por otra grande, Margarethe von Trotta, e interpretada por una actriz ampliamente homenajeada en este festival: Barbara Sukowa.

Así que hagan uno o varios huecos en su agenda esta semana porque, en definitiva, hay mucho que ver. Se trata de esas oportunidades únicas, ya que son cintas que no todos los días podemos gozar en pantalla grande.

Un poco más…

Las sedes alternas, además de la Cineteca, son pocas. Prácticamente se resumen a tres sucursales de Cinépolis: Diana, Interlomas y Perisur (al menos bien repartidas en los puntos cardinales más importantes del DF). Así que no dejen de consultar la cartelera en la siguiente liga:

Esta vez, también les dejo los tráileres de algunas de las películas que aquí menciono para que se les antoje más ir a verlas.