Un vuelo turbulento

Los Premios de la Academia están a la vuelta de la esquina y –como yo– espero que ya hayan tenido la oportunidad de ver si no todas al menos algunas de las películas nominadas en pantalla grande, porque créanme la experiencia no es la misma si las ven después. Al menos en el caso de Life of Pi (Una aventura extraordinaria) y Beasts of the Southern Wild (Una niña maravillosa).

ElVueloPoster
El Vuelo de Robert Zemeckis, 2012.

Pero en esta ocasión quiero reflexionar con ustedes otra cinta: El vuelo, protagonizada por Denzel Washington, quien fue nominado a la categoría de Mejor Actor. Se trata de una película que poco ha llamado la atención y a quienes atrapa esperan ver un film de acción con una gran escena de un avionazo. En los primeros minutos se cumple con esa expectativa, pero después se convierte en lo que verdaderamente es: una película con un drama intenso sobre un hombre atrapado en sus adicciones.

Quizá historias sobre las drogas y sus efectos en las personas abundan en el cine, y esta se suma a la lista de las que trata de desmenuzar porque hombres tan brillantes no pueden superarse así mismos, ¿o será que las sustancias son las que los hacen tan audaces? No lo creo. Me quedo más bien con la teoría de los demonios internos, que muchas veces pareciera que es más fácil aplacarlos con una píldora o una raya que enfrentarlos duro y a la cabeza.

En fin, no les platicaré más para que la vean, pero cuando se acerque el juicio final al que será sometido el protagonista de la película espero que queden igual de satisfechos que yo con el resultado.

Un poco más…

Aquí les dejo la ficha técnica de la película para que si no la alcanzan en el cine, la compren o la renten.