Crisis en el paraíso

Durante mi graduación de un diplomado, escuché una idea del doctor Daniel Moska Arreola que durante su discurso nos repitió constantemente… “¡háganlo mejor, háganlo diferente!”. Esta reflexión viene a mí cada que escucho un caso sobre algo totalmente fuera de lo cotidiano y, en esta ocasión, me hizo recordar Islandia.

Esa isla al norte de Inglaterra es un lugar enigmático, creo que no hay mejor palabra para describirlo, y fue justo el escenario de una manera diferente de enfrentar la crisis financiera de 2008 que todavía seguimos arrastrando.

CrisisIslandiaNo soy economista, ni internacionalista, pero a raíz de que vi el documental Inside Job (Ferguson, 2010), lo que sucedió en Islandia captó completamente mi atención, así que trataré de relatarlo de la manera más simple y hasta donde alcanzo a comprenderlo.

Esa isla de hielos y volcanes con paisajes indescriptibles tenía una economía basada principalmente en la pesca. Hace muchos años ser pescador era la onda allá, pero poco a poco fue modernizándose y otro tipo de industrias fueron encontrando un pequeño nicho de mercado. Incluso, en 2007, con a penas 300 mil habitantes y una de las tasas de lectura más alta del mundo, Islandia fue declarado como el mejor lugar para vivir. Sencillamente, un paraíso sobrenatural, como ellos mismos se definen.

CrisisIslandesa1Pero tan solo un año después, todo eso se desvaneció en un chasquido de dedos. ¿Por qué? Porque un grupo de no más de 30 acaudalados empresarios, políticos y banqueros cayeron en las manos de la ambición. Se privatizó la banca y los créditos comenzaron a correr como ríos. Eso no sería tan malo si las manos de la corrupción no hubiesen estado inmersas. Ya saben, no eran créditos con garantías de pago, sino solo una maquinaria de “ingeniería financiera” (que irónico me parece ese término) para aprovechar las circunstancias.

Como en todo el resto del mundo, cayeron en la trampa, se endeudaron sin pensar quién iba a pagar después. Y no tuvo que pasar mucho tiempo, pues tras el quiebre de Lehman Brothers, todo salió a la luz: Islandia estaba quebrada.

RevolucionSilenciadaNo entraré en más detalles, pues insisto no soy experta y prefiero centrarme en cómo lo enfrentaron, porque vaya que fue peculiar la manera de reaccionar. A diferencia del resto del mundo, Islandia decidió enjuiciar a los que habían hecho trampa y con ello, no solo pasaron por la corte los banqueros (situación ya de por sí inaudita) si no que terminaron derrumbando al gobierno entero.

¿Cómo lo hicieron? No precisamente levantándose en armas, sino solo levantando la voz. No sé si porque son muy pocos habitantes es que una cosa así es posible. Pero fue tal la organización social que incluso se comenzaron a utilizar las redes sociales para hacer referendos y cambiar su Constitución. Sí, así como lo están leyendo. ¿No es acaso eso maravilloso, pero increíble a la vez?

Como bien lo escribió un periodista del periódico El País, Claudi Pérez, no se trata de idealizar y caer en el fanatismo total, pues al final nunca sabremos si esos banqueros que están en el ojo del huracán realmente recibirán lo que merecen o podrán librarla. Tampoco sabremos si fue por verdadera voluntad del pueblo que su gobernantePowerToThePeople renunció o solo porque fue demasiado cobarde y era la salida fácil. Lo que sí es un hecho es que ocurrió un cambio, un cambio pacífico pero voraz, sereno pero radical.

Quizá tener una sociedad más informada y mejor educada no sea la panacea de todo, pero estoy convencida de que al menos ayuda a pensar mejor y tomar las decisiones que se acercan a lo más correcto.

Sí se puede hacer justicia y si unos pocos lo están intentando, tal como lo hacen los islandeses en su pequeño país, ¿por qué nosotros no habremos de hacerlo en un país con el mismo potencial?

Un poco más…

De todo lo que estuve leyendo, el siguiente reportaje me parece el más completo para tratar de entender que fue lo que allá ocurrió. El periodista viajó a Islandia y platicó con mucha gente, lo que le permitió tener un panorama bastante completo. Así que si les interesa el tema, se los recomiendo ampliamente…

Así lo dijo…

“Esto es Islandia, el lugar donde los bancos quiebran y sus directivos pueden ir a la cárcel sin que el cielo se desplome sobre sus cabezas; la isla donde apenas medio millar de personas armadas con peligrosas cacerolas pueden derrocar un Gobierno”.

Claudi Pérez, periodista de El País