¡Que bonita Cineteca!

El siguiente texto lo escribí en 2011, cuando recién se anunció la remodelación de la Cineteca Nacional, y hoy, a poco más de cinco años –y a pesar de las desavenencias– sigue siendo uno de mis lugares favoritos de la Ciudad de México…

Una de las cosas que me gusta de ser periodista es abrir mi correo y encontrarme con estas noticias: al fin la Cineteca Nacional será remodelada y ampliada para convertirla en un verdadero centro cultural hecho y derecho.

Una de las cosas que extraño de los días que viví en Buenos Aires es justamente su circuito de cines del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA); es decir, no solo existe una sola cineteca como aquí en México, sino que tienen todo un circuito de salas repartidas por toda la capital, donde le dan cabida a toda clase de películas extranjeras, como sucede con la institución de nuestro país.

CinetecaRenders
Render de cómo quedaría, supuestamente, el Cerebro Digital de la Imagen y el Museo del Cine.

Y es que si algo me agrada de este espacio cultural no es tanto que exponga lo que muchos etiquetan como “cine de arte”, sino que le dan cabida a todo tipo de películas (incluso algunas no muy artísticas) que provienen de todo el mundo y no únicamente de Hollywood. Porque créanme, no soy de las snob que se casan con un tipo de cine, yo también amo las palomeras hollywoodenses, pero simplemente tampoco me cierro a ver otras cosas, igual o a veces más interesantes por la propuesta visual o las historias que contienen.

Entonces, que ahora nuestra Cineteca Nacional vaya a contar con cuatro nuevas salas con una capacidad de 250 espectadores cada una y la renovación y equipamiento tecnológico de las ya existentes me parece una noticia maravillosa.

Además, prometen que contará con espacios verdes, más estacionamiento y un área de proyecciones al aire libre. ¿Acaso no es sensacional?

La inversión de este proyecto a cargo de Rojkind Arquitectos será por parte del gobierno y ascenderá a $380 millones de pesos.

 

CinetecaArreglos¿Cómo ha pasado el tiempo, verdad? Hoy, lo anterior ya es historia, y no precisamente una de amor, ya que el proyecto ascendió a poco menos de $600 millones de pesos, se inauguró sin haberlo terminado, con fallas y malos acabados, más por un interés político que cultural. Frustrante, lo sé. Tuvieron que pasar varios meses antes de poder sentirnos nuevamente a gusto con ella.

 

KubrickIncluso ahora, aunque ya ha tenido una exposición importante –¿les suena Kubrick?–, nos sigue quedando a deber. En el proyecto original estaba incluido un Museo del Cine y un Cerebro Digital de la Imagen (videoteca) que siguen sin verse por ningún lado. ¿Corrupción? Quizá, ya que en este país es nuestro pan de cada día. Juzguen por ustedes mismo, lo que se supone que sería (con esta infografía que tomo prestada) y lo que realmente es…

 

CinetecaInfografia

Pero no nos pongamos tristes. Al menos, nuevamente opera con cierto vigor. La oferta para tomar un café o comer un bocadillo ha aumentado. Nos cumplieron lo de más salas, más áreas verdes y lo de más estacionamiento. Sigue conservando ese aire bohemio de artista que tanto apreciaba, ahora es más fácil llegar en bicicleta y, lo mejor… ¡ya se pueden comprar los boletos por internet!

Por todo lo anterior, es y seguirá siendo uno de los tesoros de Coyoacán, mi barrio querido.