Impuestos para todos

Hace unos años se dio a conocer la condonación del Impuesto sobre la Renta (ISR) a los trabajadores de los estados y municipios, mientras que para el resto de los ciudadanos –sobre todo, para los que trabajan– las leyes son cada vez más duras en esta materia.

A todas luces esto demuestra que los impuestos no se aplican por igual y, por supuesto, es una de las explicaciones por las cuales la recaudación siempre va a la baja (de acuerdo con datos del periódico Reforma, tan solo en el primer mes de 2014 cayó a una tasa de 7.2% anual). Lamentablemente, las leyes a veces parece que están hechas para violarlas.

Pagar impuestos es una responsabilidad de todos, por mucho que estemos o no de acuerdo, porque de ellos sale el presupuesto para la nación del que todos salimos beneficiados, al menos en teoría.

forgesimpuestosEste tema es importante porque no podemos pensar en invertir sin antes haber cumplido con nuestras obligaciones, y una de ellas, definitivamente, es el pago de impuestos.

Si eres empleado quizá la tengas más fácil, porque los impuestos los deduce tu empresa de la nómina cada quincena, pero siempre es bueno revisar nuestra situación particular para estar seguros de que no debemos hacer una declaración adicional. Por ejemplo, ¿sabías que si tienes dos empleos –porque además de tu trabajo de ocho horas, freelanceas– estás obligado a presentar declaración anual? Lo mejor es siempre revisar tu escenario con un contador para estar tranquilo.

Ahora bien, mucho se ha hablado de lo urgente e indispensable que resultan las reformas estructurales en este país. Una de ellas, de las que más nos puede afectar a todos, es la reforma fiscal (que como vimos, tampoco será suficiente si las leyes no se aplican para todos, como es el caso de los burócratas).

impuestosmexicoUna de las propuestas que siempre está en el aire es aumentar el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Quizá la idea no sea tan mala, pues es un impuesto directo al consumo y comprar es una actividad mucho más democrática que el empleo formal; es decir, todos consumimos, en menor o mayor medida, pero todos lo hacemos. En cambio, no sucede lo mismo con el empleo, porque no todos trabajamos. Entonces, ¿porqué seguirle aumentando los impuestos al ingreso en lugar de subírselos al consumo? Un IVA generalizado incentivaría el ahorro y, por consecuencia, la inversión. Cada quien sería responsable de lo que gasta sin la desventaja de que el sueldo que nos ofrecen sea cada vez más bruto que neto.

Esta discusión, sin duda, es una de las que seguirá sobre la mesa permanentemente, y vale la pena estar informado de cada una de las propuestas para ir eligiendo la que más nos convenza al momento de ejercer nuestro voto, cada vez que los políticos nos lo pidan.