Día: 30 enero, 2017

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Exige, no te conformes

Tengo que decirlo: lamentablemente, los promotores de las instituciones financieras –en buena parte de los casos– son el enemigo número uno del sector financiero. Probablemente me gane rechiflas y hasta haya quien me quiera linchar por esa declaración, pero es así. Conozco muchos casos de personas interesadas en invertir que cuando se acercan a un asesor/vendedor de algún banco, fondo de inversión, casa de Bolsa o aseguradora acaban por desanimarse, pues este no les brinda la confianza ni la claridad de los términos en los que se colocará su dinero.

Explicaciones del problema hay muchas: los inversionistas no están lo suficientemente informados y es fácil confundirlos; los asesores no están preparados o no conocen a la perfección el mercado en el que se mueven; existe un conflicto de intereses entre lo que le deja más comisión al asesor/vendedor y lo que verdaderamente le conviene al cliente que tienen enfrente.