Del retiro al no me acuerdo

En México, nos sigue costando trabajo pensar en el largo plazo. La inmediatez de la realidad, el avance de la tecnología, los cambios abruptos, la incertidumbre y el agitado estilo de vida provoca que olvidemos una cosa: nuestro futuro. Frases tan mexicanas como “dios proveerá” o “ahí vamos viendo como lo vamos resolviendo” son las peores enemigas de la planeación. Aceptémoslo de una vez: nadie nos va a mantener cuando seamos viejos más que nosotros mismos, y si no ponemos manos a la obra en nuestro retiro, créanme no habrá afore, Gobierno, empresa o hijos que nos alcancen para solventar nuestros gastos en la última etapa de nuestras vidas.

Este no es un tema de chicos o grandes; es un asunto que nos compete a todos. Por eso, en esta ocasión hablaré de una de las opciones para invertir en nuestras metas de largo plazo que pocas personas manejan de forma activa: las afores.

Sí, ya sabemos que lo primero que pensarás es para qué preocuparse si la empresa para la que trabajas ya te descuenta lo correspondiente (o en el mejor de los casos, si trabajas por tu cuenta, ya estás haciendo aportaciones periódicas). Pero, ¿en algún momento has hecho el cálculo de cuánto obtendrás cuando te retires? La OCDE estima que en promedio las personas tan solo recibirán mensualmente el equivalente a 35% de su último salario. Definitivamente, estamos en problemas si no comenzamos a tomar cartas en el asunto. No por nada los expertos aseguran que se trata de “la crisis que viene”.

Las afores no son malos instrumentos, al contrario, han servido para crear conciencia en la gente sobre su retiro y su futuro; sin embargo, no son suficientes. Por eso, existen otras formas de invertir con este mismo instrumento a través de las aportaciones voluntarias, que históricamente han presentado rendimientos interesantes (de alrededor de 6.5%). En términos generales, hay tres maneras de hacerlo:

  1. Mediante inversiones a corto plazo (de dos a seis meses).
  2. Mediante inversiones a mediano plazo (de seis meses a un año), pero con la posibilidad de mantenerlas hasta cumplir 65 años de edad. La ventaja adicional de este esquema es que este tipo de aportaciones voluntarias son deducibles de impuestos.
  3. Mediante inversiones a largo plazo (hasta cumplir 65 años de edad); es decir, es un dinero –adicional al de tu afore– que no verás hasta el momento de tu retiro, pero que disfrutarás a lo grande con un beneficio fiscal agregado, porque también son deducibles de impuestos.

Estas opciones son atractivas, sobre todo para aquellos perfiles conservadores o para aquellos que quieren empezar a invertir y no saben cómo. Además, las aportaciones voluntarias a tu afore, invertidas en el corto o mediano plazos, puedes utilizarlas para metas distintas a la de tu jubilación; por ejemplo, para comprar un coche de contado, para hacer un viaje largo o para juntar para el enganche de una casa.

Entonces, ¿qué esperas para acercarte a tu asesor para bombardearlo con todas tus inquietudes? No solo te preocupes por tener una afore, dedica un poco de tiempo a sacarle el mayor provecho.

Es importante agregar –y solo para dejarte con la curiosidad– que las afores no son los únicos instrumentos para planear tu retiro. El mercado de valores –esto es, la inversión en Bolsa– es por mucho el mejor instrumento para hacerlo, pero de eso platicaremos en otra ocasión.

Presupuestos

alitaparavolar View All →

Buscadora de tesoros y coleccionista de historias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

Viajando con Ciencia

Ideas para hacer turismo de una forma diferente

neurociencia neurocultura

Una fusión de saberes, la piedra rosetta entre la ciencia y las humanidades.

Culturalia

Un Blog sobre la literatura, el teatro, el cine, la televisión, la historia...

A %d blogueros les gusta esto: