Casa para vivir o para invertir

Reza el dicho que “la casa es el mayor patrimonio de las personas”. Pero, ¿en serio lo es? Durante 2013, en los medios se le dio seguimiento a la crisis por la que atravesó el conjunto de empresas conocido como “vivienderas”, aquellas que se dedican a construir casas, como Hir, Homex, Urbi, Geo, etcétera.

casashorizontalesResumiendo brevemente, el problema fue que durante los sexenios panistas hubo un fuerte impulso a la construcción de casas, mediante sistemas de crédito de interés social, como Infonavit y Fovissste, para estimular al mercado. Sin embargo, para ahorrarse unos cuantos pesos, las vivienderas decidieron comprar terrenos a las afueras de las ciudades para ofertarlas a dicho mercado. El resultado: nadie se interesó.

edificiosAnte esta situación, el nuevo gobierno priista le dio a las vivienderas el empujón final al precipicio, pues decidió mejor impulsar la construcción vertical (edificios en lugar de casas) para poder cubrir la demanda dentro de los centros urbanos y no fuera de ellos. Entonces, la pregunta es: ¿qué harán las vivienderas con los terrenos que ya habían comprado a crédito para construir casas? Ese es el dilema a grandes rasgos.

Mientras tanto, los inversionistas no muestran mucha paciencia para esperar a ver cómo lo resuelven las empresas constructoras y han comenzado a retirar su dinero de dichas compañías en Bolsa.

Minita de oro

La reflexión que aquí nos queda es si queremos una casa para vivir o para invertir. Alguna vez un sabio profesor me dijo que los alemanes más que preocuparse por una casa “como su mayor patrimonio”, se preocupan por hacer un negocio que después les dé no solo para la casa, sino para todas aquellas metas financieras que los seres humanos nos proponemos. Es decir, primero la “minita de oro”.

El punto de vista es bastante interesante, pues provoca que nos replanteemos para qué queremos una casa. Si el motivo es porque “es el patrimonio más importante de los mexicanos”, personalmente no me convence y me suena más bien a discurso político. Mientras tanto observemos lo que sucede en el mercado y cortemos pérdidas, si es el caso. Pero eso sí, no dejemos de invertir, ya sea en vivienderas o en lo que mejor nos convenga.

fibrasRecordemos que el sector de la construcción es un buen termómetro de la economía y también está sujeto a los ciclos del mercado, por lo que las bajas en los precios de las acciones que ahora muestran estas empresas, quizá sean una oportunidad para entrar y comprar barato. Pero, ¡ojo!, antes analicemos cómo es que cada una de estas compañías enfrentará el problema para tratar de dilucidar cuáles de ellas sobrevivirán, porque seguro algunas de ellas lo harán, y así como desaparecerán unas, surgirán otras. Así que otra buena opción es invertir en las fibras (Fibra Uno, Fibra Hotel, etcétera), que ofrecen en sí una mejor diversificación de acciones en el sector. Seamos pacientes, pensemos a largo plazo y no dejemos de estar pendientes de lo que suceda.