El banco en tu mano

Los dispositivos móviles representan el futuro de la banca. Aunque son varios los retos a vencer, expertos se muestran optimistas.

Pareciera que la banca móvil ya no es noticia, pues llevamos conviviendo con ella entre cuatro o cinco años; sin embargo, vale la pena seguir hablando de ella, ya que para muchos es donde se encuentra el futuro de los servicios financieros, y falta mucho por hacer.

Hasta finales de 2013, en México, los servicios de banca móvil eran usados por uno de cada cien mexicanos, de acuerdo con el último Reporte de Inclusión Financiera de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNVB); número que incrementó en 242% con respecto al año anterior.

Este mismo estudio también señala que de los 25 millones de mexicanos que cuentan con alguna cuenta de ahorro formal, únicamente 6% cuentan con servicios de banca móvil. Las razones principales: falta de conocimiento y desconfianza en las transacciones digitales.

Por eso, hace un par de años conversé con directivos de bancos y la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI) para conocer cuál es su perspectiva del tema, qué hace falta para que esta modalidad de banca se extienda y qué podemos prever para un futuro en esta materia.

Las bondades

Entendamos a la banca móvil como un canal o plataforma más para utilizar lo servicios que las instituciones financieras proporcionan. Es decir, no se trata de un producto nuevo, sino de un atributo aunado a una cuenta de banco ya existente. Por eso, no tiene ningún costo por activación, uso u operación. Basta con tener una cuenta adscrita y un teléfono inteligente (smartphone o featurephone con Java).

Ahora bien, la ventaja principal de las plataformas bancarias móviles es evidente: disponibilidad 24/7, ya que puedes tener comunicación con la institución financiera para darle instrucciones sobre el manejo de tu dinero en cualquier lugar y a cualquier hora. “También hay que agregar su practicidad y sencillez al momento de utilizarla. Es decir, la movilidad ha eliminado algunas complejidades que todavía la banca por internet posee”, comenta Christoffel Vrey, director ejecutivo de banca digital de Banamex.

En principio, cualquier servicio de banca móvil coincide en que solo necesitas un usuario y contraseña (que puede coincidir con la que utilizas para la banca en línea), olvidándote del token o el dispositivo de autentificación que requieres para usar la banca por internet.

“Actualmente, con la aplicación de Banamex, puedes hacer consultas, transacciones y algunos cambios a tu información previamente registrada. Una de las principales diferencias con BancaNet es que para la aplicación móvil ya no requieres de la NetKey para hacer consultas de movimientos y traspasos entre tus propias cuentas. Hemos facilitado el acceso, por lo que ahora solo necesitas de un usuario y un password para todos los dispositivos. Eso sí, la NetKey sigue siendo indispensable para cualquier otro tipo de transacción”, explica Vrey.

Crecimiento sin freno

La penetración de los teléfonos inteligentes ha crecido exponencialmente. De acuerdo con Mauricio Pallares, director de canales digitales y herramientas de BBVA Bancomer, hace dos años era del 15% y hoy alcanza al 30% de la población que usa un teléfono móvil.

Los que más utilizan la banca móvil son los jóvenes, y es lógico, pues ellos ya son nativos digitales, y les parece natural que los bancos ofrezcan sus servicios a través de una aplicación en sus teléfonos.

“Actualmente, tenemos 1.5 millones de usuarios que ya utilizan la banca móvil, lo que representa cerca del 7% de nuestros clientes. La penetración móvil ha crecido mucho más rápido que la de internet. Esto se explica por el propio comportamiento de la demanda: hoy existen más personas con un teléfono móvil que con acceso a internet desde una computadora”, comenta Pallares.

todoconectadoEn 2013, se hicieron seis millones de transacciones financieras en dispositivos móviles y más de 70 millones de consultas, de acuerdo con lo señalado por el directivo de BBVA Bancomer. No obstante, es muy temprano como para decir que ya existe una migración del cajero o el internet al dispositivo móvil. Sobre todo porque las empresas siguen prefiriendo los métodos convencionales, por el volumen de operaciones de manejan.

Al respecto, entre finales de febrero y principios de marzo de 2014, Banamex lanzó una aplicación móvil exclusiva para empresas, pues está consciente de que sus necesidades y volumen de operaciones son distintas a las de una persona. Además, esta aplicación está indirectamente relacionada con la tecnología Square desarrollada para convertir los teléfonos en puntos de venta. Es decir, aunque son dos tecnologías separadas, apuntan al mismo objetivo: las empresas.

El volumen de transacciones en la banca móvil de Banamex ha crecido 600%, de mayo de 2013 a enero de 2014. “Nuestra visión es que los clientes móviles excedan a los clientes por internet en dos o tres años”, asegura Christoffel Vrey.

El crecimiento de la banca móvil va en función de la penetración que vaya obteniendo el dispositivo entre la población. Según datos de la AMIPCI, hasta 2013 existían 32.5 millones de smartphones en el país, que corresponden a casi 30% del total de los equipos que circulan, y solo 3.9% de la población ha utilizado su móvil para hacer pagos, pero es un mercado que comienza a ampliarse.

“En México, la velocidad de sustitución es cada 18 meses (porque en promedio es lo que duraban los contratos con las compañías telefónicas), lo que nos permite prever que, para 2015, 70% de los equipos serán smartphones”, comenta Guillermo Díaz, vicepresidente adjunto del comité de comercio electrónico y servicios financieros de la asociación, quien asegura que el reto sigue siendo la baja bancarización de nuestro país, aun cuando el uso del teléfono es muy alto.

Para Mauricio Pallares, otra barrera importante para que el crecimiento de la banca móvil continúe es la generacional. “El uso de la banca móvil más que explicarse por el nivel socioeconómico de la gente, se explica por la edad o generación a la que pertenece. La mayoría de nuestros usuarios ronda entre los 20 y 45 años de edad”.

Los retos

En resumen, los expertos entrevistados coinciden en que son tres los retos que la banca móvil deberá enfrentar para poder seguir creciendo de manera acelerada como hasta ahora:

  1. bancamovil2La baja bancarización y el desconocimiento de la gente acerca de las posibilidades que puede tener con la banca en la palma de su mano, por lo que se debe reforzar la comunicación de los beneficios y la forma de obtenerlos.
  2. La penetración de los smartphones en México. En este terreno los expertos se muestran positivos, pues parece que el crecimiento no se frenará al menos en los próximos cinco años.
  3. El rebase del usuario, y no estar a la altura de las circunstancias, incluso legales. Pues la tecnología avanza velozmente, así como la apropiación que hace la gente de la misma, por lo que todo el tiempo los bancos se ven obligados a mejorar las experiencias de uso. Por lo que aquí incluso los gobiernos deben intervenir para hacer más solido el desarrollo de la banca móvil en todos los ámbitos.

De acuerdo con Guillermo Díaz, todavía falta oferta de servicios de banca, pero esto también irá creciendo conforme el mercado lo exija. Hasta ahora la gente utiliza la banca móvil principalmente para hacer consultas de saldos, por lo que todavía resta un largo camino por andar en el terreno de las transacciones, empezando por los pagos. “Lo ideal será cuando todo aquello que ahora puedes hacer a través de internet, lo puedas hacer con tu teléfono, y más”, añade.

El enemigo número uno

Más allá de los retos al crecimiento, otro de los motivos por los que la gente, en ocasiones, se ve renuente a utilizar la banca móvil es el riesgo que representa. “Tradicionalmente, en México, las personas le guardan ‘cierto respeto’ a hacer transacciones por internet, pero poco a poco se ha ido ganando terreno en la confianza. Así que es posible que suceda lo mismo con la banca móvil. La gente primero prueba, experimenta, escuchan lo que el vecino les cuenta hasta que se animan a utilizarla de lleno –señala Guillermo Díaz–. Sin embargo, que la gente ya tenga experiencia sobre esos problemas del mundo del internet tradicional ayudará a que los superen más rápido en el universo de los móviles”.

Los riesgos de la banca móvil son prácticamente los mismos que se padecen en internet, en un cajero o en un dispositivo móvil. Si se tienen las contraseñas a disposición de quien sea, las probabilidades de que alguien haga mal uso de ellas es alta. Por eso, los expertos coinciden en las precauciones de siempre:

  1. No instalar programas de dudosa procedencia en los dispositivos móviles.
  2. Guardar las contraseñas de seguridad, de preferencia, en nuestra memoria humana.
  3. Hacer caso omiso a correos o SMS sospechosos.

Si sabemos cuidar estos aspectos, las probabilidades de que algo salga mal son mínimas. Incluso, más importante que contar con un antivirus, lo que se debe cuidar son los hábitos de consumo, porque de lo que la delincuencia se aprovecha, por ejemplo, es de la curiosidad, morbo o ingenuidad de la gente.

“El riesgo de hacer operaciones con tu teléfono está en cómo expones tu información personal (contraseñas, datos de contacto, etcétera), ya sea porque la compartes o porque queda al alcance de lo que se conoce como malware (aplicaciones de dudosa procedencia)”, comenta Mauricio Pallares, director de Canales Digitales y Herramientas de BBVA Bancomer.

seguridadmovil2Las aplicaciones de banca móvil siempre te pedirán tus claves de acceso para poder utilizarlas. Incluso, están pensadas para que si se quedan abiertas, tras el paso de uno o dos minutos sin uso, se cierren en automático. Es decir, cuentan con un time out para evitar que se haga un mal uso de ellas en caso de que extraviaras tu teléfono o te lo robaran.

Otro de los temores lógicos de utilizar la banca móvil son las fallas en el servicio de datos que las compañías telefónicas proporcionan, que pueden provocar que te quedes a la mitad de una operación bancaria. Cabe aclarar que estás interrupciones de conexión pasan no solo en los móviles, sino en cualquier dispositivo que dependa de internet. Entonces, el procedimiento no es muy diferente en los teléfonos.

“En esos casos, lo que sucede depende del momento en que se te corte la conexión: si la transacción no logra enviarse, esta se cancela y se pierde; es decir, no se queda guardada ni se queda pendiente”, explica Mauricio Pallares.

Para estar seguro de lo que sucedió, Christoffel Vrey sugiere que nos volvamos a meter a la aplicación, una vez que se recupere la conexión, para revisar los últimos movimientos que realizamos. Si ahí no aparece la transacción interrumpida, entonces deberemos hacerla de nuevo. De todas formas, si no nos queda claro o tenemos alguna duda al respecto, podemos llamar al call center de los bancos para aclarar la situación de inmediato.

En el horizonte próximo

Los bancos aseguran que seguirán caminando a la par de las facilidades que la movilidad brinde. “En donde nos queremos concentrar es en la facilidad para utilizar las plataformas; es decir, que cada vez sean más amigables y sencillas para el usuario. Por ejemplo, tenemos una aplicación para tabletas con iOS, pero hemos observado que a la gente se le sigue haciendo más fácil conectarse al banco a través de la página de internet desde ese dispositivo”, comenta el director de canales digitales y herramientas de BBVA Bancomer.

La tecnología avanza tan rápido que los bancos se ven obligados a actualizarse constantemente. “Desde que sacamos la última versión de la aplicación, ya lo hemos hecho en dos ocasiones. Por ejemplo, pasó cuando Apple cambió el sistema operativo de sus teléfonos, quienes no estaban preparados, sencillamente se quedaron fuera –añade Mauricio Pallares–. Una tendencia que parece comenzar a llamar la atención son las instrucciones por voz; entonces, nosotros como banco también debemos estar pendientes de esos avances para ofrecerle al usuario más y más posibilidades de uso y confort”.

En Banamex, el futuro lo ven en el dinero móvil y la forma en la que se hacen pagos. Es decir, en cómo disponemos de los medios para liquidar o cobrar una cuenta, sin necesariamente usar el efectivo o una tarjeta de crédito, quizá con un simple mensaje o transferencia desde el teléfono móvil. “El concepto que ya está en el aire, es el mobile wallet; esto es, una billetera electrónica móvil”, adelanta Christoffel Vrey.

Desde el ABC

Si nunca has utilizado la banca en línea y antes de instalarla en tu dispositivo móvil, te gustaría aprender más sobre su alcance y funcionamiento, los bancos ponen a tu disposición distintos tutoriales y canales de educación financiera.

BBVA Bancomer ofrece todo un modulo de Medios electrónicos bancarios dentro de su programa educativo Adelante con tu futuro en www.adelantecontufuturo.com.mx.

Banamex también pone a disposición de sus clientes varios materiales de comunicación para dar a conocer los nuevos servicios. “La misma aplicación al instalarla te va guiando en el proceso, pero si se requiriera de más ayuda, tenemos toda la información al respecto en la página de internet http://www.banamex.com/app. Ahí guardamos videos que te llevan de la mano y te explican las transacciones específicas que puedes realizar”, comenta Mercedes López Arratia, gerente de mercadotecnia digital.

seguridadmovil1Recomendaciones básicas de seguridad

  1. Cuidar nuestras contraseñas y no compartirlas.
  2. Asegurarse de que lo que le instalamos al teléfono es legal y de origen reconocido.
  3. Atender a las recomendaciones de los bancos, pues ellos son los primeros en dar tips para mantener nuestra información segura.
  4. Conocer qué tipo de información utilizan las aplicaciones instaladas en el teléfono y con quién la comparten.
  5. Vigilar que la opción “compartir” del teléfono esté autorizada solo donde se desea y no de forma abierta o aleatoria.

Los números hablan

Según el estudio El futuro de la banca móvil en América Latina: perspectivas desde Argentina, Brasil y México realizado por Deloitte en 2012, México es uno de los países con mayor potencial de crecimiento en banca móvil, ya que se considera como una forma de paliar la falta de inclusión financiera que prolifera a lo largo del territorio.